lunes, 3 de diciembre de 2012

La bofetada


Desde el fondo de sus ojos, cual océanos de miel de profundidad inalcanzable, observa triste la expresión de derrota de su padre. Presionando fuerte los puños se muerde la lengua hasta hacerla sangran, para no llorar, las lágrimas de su padre ya inundan la mesa por los dos.

Tiernamente roza la mano de su padre, sus pequeños dedos buscadores de paz y templanza solo crispan más aun la destrozada alma de su progenitor. Solo han perdido una batalla y parece que la guerra ha terminado dejándolos en el lado derrotado.

Terribles hordas de desesperanza recorren la cabeza de su padre, ejércitos del abatimiento, desesperados gritos de los derrotados, viudas e hijos de los que no volverán. La tormenta de la equivocación y el arrepentimiento rebentando a placer en su alma.

-No pasa nada papa.- Dice que pequeña mirando a los ojos a su padre.- Mira, si ya no me duele.- y su pequeña mano se posa suavemente en su cara aun marcada por la tremenda bofetada de su padre.- 

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