martes, 25 de septiembre de 2012

#25S Revolución por la Libertad


Hace días que no escribo nada.  Creo que los chicos del #25S merecen nuestro apoyo, y aunque no este allí en cuerpo si lo estaré en alma.
Revolución Hermanos, no olvideis que tras esos miles estamos millones que aun creemos en la libertad.



El silencio se cierne sobre los ejércitos libres, la lenta marcha de la muerte susurrando en el oído de cada uno de aquellos hombres que apenas armados con palos y piedras se enfrenta a la tiranía que por siglos les ha arrebatado todo, ni siquiera los famélicos perros de guerra que les acompañan tienen valor de respirar. Frente a ellos cien mil guerreros bien pertrechados, bruñidos en mil batallas, bañados en la sangre de un millón de inocentes.

Casi parece que el pequeño ejército va a salir en desbandada, al menos así lo espera el cobarde capitán que en el último momento huyo hacia los montes, pero ni un solo hombre de los allí presentes está dispuesto a ceder ni un ápice de tierra. No existe la posibilidad de rendirse, no queda más esperanza ni remedio que luchar y morir, tras ellos no hay nada más que defienda a la humanidad, ni siquiera mujeres o niños, ya que estos armados también se preparan para la lucha. Todo lo que queda y todo lo que fue esta allí plantado frente al enemigo, es la última batalla y la sangre de los hombre libres se venderá muy cara.

Gritan las huestes de la oscuridad, gruñen como perros enfurecidos y el sonido es tan atronador que tiembla la tierra. Se encogen los corazones, algún niño llora de miedo mientras débilmente aun sujeta un pequeño palo entre sus diminutas manos. Allá al final de las filas los hombres se mean encima de miedo, las mujeres aferran con desesperación las manos de sus retoños, algunas los portan en brazos porque son tan solo bebes. Los ancianos, apostados en primera fila sujetan firmemente sus lanzas de madera, sabedores de que el final está más cerca para ellos, pero no temen a la muerte, temen a que tras ellos caerán sus jóvenes hijos que los acompañaran en esta última matanza. Gritan de nuevo las infernales huestes del averno, gritan y confunden al sol que parece teñirse de miedo. Pero el grito es devuelto ante el asombre de los ejércitos.

Como surgidos de la hechicería, levantados por una niebla de magia, los muertos de la humanidad se prestan a defender a los hijos de los hombres. Perplejos los hombres libres despiertan y unen su grito de esperanza al de millones de voces ahogadas, gargantas inexistentes, polvo y barro desgarrado. Y las huestes de la oscuridad tiemblan de terror, ya que ante ellos se encuentran los ejércitos de los hombres libres flanqueados por la humanidad entera, presente, pasado y futuro.

Poco dura la batalla y tras ella los muertos abandonan a sus hijos para siempre. Tras solo queda una sonrisa de un niño que fresca observa como la figura de su abuelo se recortada contra el sol mientras este decide comenzar un verdadero amanecer...

No hay comentarios:

Publicar un comentario