miércoles, 30 de marzo de 2011

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa


Resuenan los bombos y los tambores, el estruendo llena la calle y atenaza los corazones de los allí congregados. Un aullido de miedo, respeto y remordimientos pellizca las nucas de los que acompañan la procesión. Un temblor que retumba en el aire y mueve los cimientos de nuestra vergüenza.

"Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa" - Y látigos estallan en espaldas en carne viva.
Una viuda llora desconsolada, los niños no sonríen porque saben que esto es serio. El silencio solo es roto por las cadenas que arrastradas tintinean en una lúgubre melodía.

"Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa" - Y de nuevo, el sonido de la carne al abrirse, de la sangre golpeando el suelo.. Y el miedo se va aplaca la furia de la ira.

Respeto, recuerdo, remordimientos y arrepentimiento.

"Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa"
Pagamos moneda de cambio, implorando la venida, suplicando el regreso, llorando el abandono. Apenas nada hemos aprendido?

Una niña me mira, en sus ojos hay lagrimas por algo que no entiende. Quizás si su padre le explicase... o quizás las lágrimas de su padre lo explican todo.

Son pecados cometidos por otros, mentiras vertidas en los mares del tiempo por gentes que hace ya tiempo pasaron a ser polvo.Crímenes obsoletos que se pagan con castigo desmesurado.

Perdonanos pues de nuevo. "Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa" 

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