lunes, 14 de febrero de 2011

Primeros pasos (fragmento).

Os quiero poner un pequeño fragmento de mi "futura?" novela, esa que he empezado a escribir media docena de veces y media docena de veces he borrado. Pero creo que esta sera la definitiva, ojala un dia vea la luz (aunque os tenga que regalar un ejemplar de mi bolsillo).


Es el dia de su cumpleaños. Los globos, la tarta, los amigos,la fiesta. Sonrisas arrancadas por un payaso, las carcajadas que suben al cielo, el buen humor lo inuda todo. La felicidad se escapa, contagiando a todos como un virus traicionero. Llegada la hora de los regalos todo es algarabia, el peluche, el pijama, las gominolas que caen de un burro de carton apaleado. 
Colgada de la pared una enorme cinta le recuerda su nombre y sus cuatro años recien cumplidos.

No puede contener el llanto, solo han pasado unos meses de aquello y ahora vaga por las calles de una ciudad incendiada, una ciudad infestada de maldad y penunbras.
Es la quinta generacion de los colonos que antaño pisaron su amada tierra. Recuerda vagamente los domingos en barca por el gran oceano, la pesca con su abuelo, los abrazos de su padre, los besos de mama. Nada le qeda de aquellos tiernos dias, apenas un peluche de trapo que atado a una cuerda pasea por las solitarias calles. Sucia y desnutrida.

El centro comercial esta cerca, recuerda perfectamente su ubicacion, su mama la llevaba alli las tardes de lluvia, a ver juguetes que despues se convertian en ilusiones envueltas en papel de colores.

Apenas tiene cuatro años pero ya odia con todo su ser a quienes le arrebataron a sus padres, apenas puede contar su edad con numeros y ya aborrece a la raza que le quito su infancia.

Cruzando las grandes puertas del gigantesco centro comercial se cruza con uno de ellos, el la ignora, huele de lejos su enfermedad y a ellos solo les interesa los no infectados. La pequeña se encamina directamente a la tienda de chocolate que tantos buenos momentos le dio, se pega al cristal del pequeño escaparate y saborea mentalmente el festin. Con fuerza sujeta en su mano una enorme piedra y golpea el cristal que la separa del dulce premio. El cristal estalla en millones de diamantes de colores, bañandola en la dulce leche del triunfo. Se abalanza sobre la tarta de caramelo que queda espuesta en primera linea. Las horas trascurren en un momento gloton de chocolate y caramelo...

Saciado ya su apetito, sale del centro comercial, enarbola una barra de hierro pequeña que debio caer del techo y la emprende con el desesperado zombi que atontado encaja la lluvia de golpes. Maltrecho, con un miembro menos y la cabeza partida en dos se arrastra agonizante a un rincon. La niña esta cansada, cubierta de sangre y chocolate, pero tranquila y feliz..
De camino a casa se cruza con un perrito medio aplastado en la calzada, rascandose en bolsillo del roto vestido encuentra un trozo de chocolate , partiendolo en dos deja en pedazo frente al hocico del animal muerto. Llora y se va.
Esta apesumbrada, sabe que en casa le esperan los cuerpos frios de papa y mama. Es consciente de que no volveran a la vida, que jamas volveran a arroparla, que no habra mas besos ni mas cuentos, pero todas las noches coje un pequeño libro que su papa solia leerle he inventa una historia haciendo como que sabe leer.. Las lagrimas resbalan por sus mejillas. Buenas noches papa...

Si fuerais tan amables de comentarla.. deseo saber vuestra opinion por destructiva que sea. Se que esta sin pulir y que mi posiblemente mi nefasta redacion sea dificil de seguir..

2 comentarios:

  1. Un tanto trágica empieza, pero me ha enganchado , pobre niña, no dejes que le pase nada malo. Bajale un angel que la proteja de todo bicho viviente!saludos y suerte -ROSA DE LOS SANTOS http://labrujafeliz.blogspot.com/

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  2. Anónimo6/3/11 19:26

    Tu sigue, no lo dejes a medias. Aunque ya hubo un Alan Poe que era muy catastrofista, pero nunca lei algo que fuera protagonizado por un ser tan diminuto. Suerte y a por todas. Un beso

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