sábado, 27 de marzo de 2010

Gotas de Sangre (cap - II. Nace un Heroe)

Sus primeros años de matrimonio fueron un cuento de hadas. Desde niña había querido ser astronauta y vivir para siempre en las estrellas, cuando su novio fue ascendido a observador espacial corrieron a casarse para poder estar juntos en el satélite La boda fue un mero tramite, algo rápido donde no hubo mas invitados que el juez de paz y los padres de el, ella era huérfana desde los ocho años, la luna de miel la pasaron entrenando y preparándose para el largo periodo que pasarían en el satélite
El viaje fue rápido y trepidante, el corazón le latió a mil por hora. No subieron problemas con el acoplamiento y las tareas iniciales de puesta en marcha, luego todo cambio, la rutina la aburría, las estrellas la hastiaban, deseaba con todo su corazón volver a casa.
Dos años después se quedo embarazada, no fue buscado pero si deseado, así que su rutina cambio, y eso al menos la entretenía un poco.

Tres meses cumplía el bebe cuando el fatídico día llego.
Una nave salio del hiperespacio en un estado lamentable, un fuego azul recorría la nave de popa a proa y los grandes boquetes en su casco no le auguraban nada bueno. Una segunda nave apareció y tras esta otras dos todavía mas grandes. La asediaban, acribillándola desde todos los ángulos, varias sonda de supervivencia saltaron por los aires mientras recorrían el viaje mortal al planeta azul. De repente, y como si de no dar cuartel se tratara, dos de las grandes naves giraron sus cañones en pos de las sondas y abrieron fuego, unas columnas de fuego rojo arrasaron el espacio y al principio dio la impresión de alcanzar a la docena de sondas, pero no fue así, su destino era mas horrible aun, el planeta azul estaba siendo atacado y con intención de destruirlo, el plasma derritió parte de los casquetes polares y lleno el aire de una verde y toxica nube que apago la vida en la superficie en pocos segundos.

La respuesta del imperio fue rápida, y casi sin que hubiera dado tiempo a avisar. De la nada aparecieron treinta naves de combate y varios cruceros imperiales que barrieron, literalmente, a las naves agresoras, pero el mal ya estaba echo y tras unos breves segundos la flota imperial dio el planeta por perdido y abandonado a su suerte.

Una de las naves destruidas había sido abatida cerca del satélite donde ellos se encontraban, y a la deriva se precipitaba contra el.

No hay tiempo, y solo tenemos una sonda de supervivencia, así que sin discutir metete en ella ahora.- Le grito su marido desde el puente de mando.- AHORA!!

No podía pensar, solo veía como sus pies la empujaban a obedecer al que hasta ahora había sido su marido.

Hasta la fecha no hay mas, aunque si en la cabeza (como
siempre). Impresiones...
El titulo no es definitivo.
Y si, esta influenciado y no es todo terror y miedo (para
variar).

1 comentario:

  1. Anónimo30/3/10 9:10

    Ya empezamos con tus cuentos raros, anda que no los hecho de menos jajaja. Espero no tardes mucho en terminarlo, vale que te gusta la intriga, pero no tanta.
    Me alegro de que vuelvas a ser de nuevo ese "loco" con tus cuentos "locos".

    ResponderEliminar