miércoles, 2 de septiembre de 2009

El Tatuaje (Acaba la historia?)

La tierra baldía es azotada por el gélido viento, la luz de una luna rota crea fantasmagóricas sombras que se pierden en el horizonte. Sus pasos, arrastrados por el peso de la culpa, la trasportan a traves de esta yerma tierra. No queda nada que tocar, no queda nada que observar, está sola, todo desapareció.
Mil años la separan de un tiempo de felicidad y ternura, mil años y un día que perdió a sus seres queridos, mil años de tortura y soledad.
Su mano derecha, portadora de muerte, sujeta fuertemente el objeto de venganza que la llevo a este momento, espada de luz para unos, esperanza de libertad para otros, hoja cercenadora de vidas para todos.
Sobre sus hombros pende de malas maneras una capa ajada, dibujado en ella el estandarte de los caídos, la señal de los olvidados, la cruz esvástica de los pérfidos, sobre ella, el águila imperial ensombrecida.
Ya no hay ser que la acompañe, los fantasmas del pasado la olvidaron ya, los fantasmas del futuro quedaron atrás.
El planeta donde nació fue partido en dos, dividas por el fuego y la muerte, maldito para siempre.
Ha caminado mucho para llegar a su destino, allí plantada ante el árbol de la vida, desaliñado, sin hojas, casi muerto, la observa.
- Ha terminado.- Su pregunta suena a afirmación.- No queda nada, y ahora qué?
El penoso matojo de ramas retorcidas y raíces secas no responde a su pregunta, no lo ha hecho en mil años y no lo hará ahora.
Sus ojos vuelven a mirar el firmamento, y observa, como antaño observaba con su padre, las lejanas estrellas.
- Si, lo sé, no ha terminado, queda aún por hacer, pero no sé si podre.
Vuelve sobre sus pasos, la mirada perdida de nuevo, todavía ha de pensar...

2 comentarios:

  1. Me gusta leer tus cuentos, porque en el fondo, a pesar de tu forma catastrofista de enfocarlos, siempre dejas un punto de Esperanza a la que agarrarnos a la vida.
    Siempre espero que me sorprendas, y siempre lo haces, aún en esos cuentos que de vez en cuando se te escapan, tiernos y entrañables.
    Sigue así, me gusta, me haces pensar, me hacen sentir, haces que me sorprenda, y no creas que es facil.
    Tu fiel admiradora.

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  2. Parece ser que ya manejamos la mano decentemente!!! Me alegro. Una prueba mas de que lo que el hombre destruye el hombre puede reconstruir.

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