martes, 5 de mayo de 2009

Honor, sangre y Gloria!!!


Día I.
Desde la pequeña abertura se puede observar la yerma tierra de este planeta desolado, es por ella que me llega el olor dulce de los aceites y combustibles de las maquinas. Un cañón de repetición de cuarenta y cuatro milímetros asoma por ella. No se escucha nada.
Hace dos semanas que me han destinado a esta torre, junto a cincuenta hombres mas, a la espera de un inminente ataque que llegará, según inteligencia, en poco días.
Dos Pretor, maquinas bípedas controladas por ordenadores de tres metros de altura, recorren el perímetro día y noche, con su chirriar y sus golpes metálicos contra la dura y fría piedra. Trece cañones de repetición y cinco de plasma guarnecen una torre que huele a sudor, suciedad y miedo. Somos la punta de flecha.
Ayer falleció uno de los novatos, piso una mina de proximidad al hacer su guardia. El mismo la había puesto. No hemos recogido sus pedazos aun.
No tenemos apenas comida y el agua limpia empieza a escasear. El capitán nos ha dicho que no nos preocupemos demasiado por ese detalle, en tres días habremos muerto.
Es una misión suicida, todos lo sabíamos cuando nos destinaron aquí. En los suministros había una caja con varios tipos de estupefacientes, por si se alarga la cosa ha dicho uno. Es gracioso, no nos han dejado munición apenas pero podemos ir todo el día colocados.
Por los pasillos huele a orín, putrefacción y muerte, será que se a adelantado la parca, o que quiere quedarse conocedora de la masacre que se avecina.

Día II.
Hoy tampoco a pasado nada, mi guardia ha sido interminable. Nada tenemos que hacer, salvo mirar al cielo a espera de las naves de combate y que empiece a llover mierda.
He conocido un joven muy simpático, me ha estado contando lo que hacia en la universidad antes de la guerra, me ha recordado que en casa tengo una familia que me espera, en vano..

Día III.
Jajaja, si yo decía que llovería mierda y no me equivoque, dios que cantidad de cadáveres hemos dejado. Pablo, así se llama el joven con el que he entablado amistad, se ha cepillado el solito una compañía entera de esos.. esos, no se como denominarlos, son humanos de eso no cabe duda, pero su deformidad es tal que apenas queda atisbo de lo que antaño fueron, y joder son cientos, miles.. Se lanzan contras nuestras fortificaciones sin protección ninguna, sin esperanza y, estoy seguro de ello, sin cordura.

Día IV.
Nos quedamos sin munición, el campo de batalla es un verdadero mar de sangre y cuerpos mutilados, a veces incluso se les escucha gritar, levemente, apenas una agónico estertor.
Hemos liquidado millares de ellos, pero sabemos bien que eso solo ha sido la primera oleada. Las naves negras aun se ven en el horizonte.
Esta noche atacaran de nuevo, los pretor están sin munición y solo sirven para pisar, torpemente, a los heridos que queden, de los cañones de plasma solo quedan dos operativos y no nos queda munición para los de repetición. Hoy se nos hecho entrega de los rifle láser y las espadas de metal, esta noche saldremos de la torre para parar, si podemos, parte de la oleada.
No nos queda esperanza, Pablo ha venido con mi dosis de “rapto”, es una droga fuerte, pero me quitara el miedo del cuerpo, dice, como si eso fuera posible…

Ya los oigo, creo que es la hora..
Nos vemos............ en el infierno.... Honor y Gloria!!!

2 comentarios:

  1. Anónimo9/5/09 2:57

    Siento que seas siempre tú el que tiene que luchar contra todos estos seres infernales, tu agotamiento debe de ser extemo.
    Date un respiro, deja que los demás luchen una temporada sin tí, y vete a ver si encuentras cosas que tengan más alicientes.No todo son guerras, también existe el AMOR, aunque cueste encontrarlo.
    UNA PACIFICISTA

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  2. XDDD

    Es un cuento, narrado en primera persona, que mania con atribuirle a los actores personajes de la realidad...

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