jueves, 19 de febrero de 2009

Reflexiones


La desgracia nos persigue, nos ahoga y nos estrangula lentamente. Dios no existe y el infierno mora en el corazón de los hombres.
Somos el origen del problema, un virus que amenaza con destruirlo todo, no tenemos enemigo capaz de darnos caza, excepto nosotros mismos.
Hemos construido un mundo de mentiras, falsos profetas y religiones totalitarias que nos anulan como seres vivos.
Hemos creado un mundo de perversión, destrucción y terror. Hemos sido juez, jurado y verdugo de este planeta. Y si no hacemos algo para evitarlo lo sentenciaremos, a muerte.
Nos inventamos seres terribles y deformes para no tener que mirarnos al espejo, hemos corrompido la infancia, hemos violado la juventud y hemos acabado con la vejez de nuestra propia especie.
Nos hemos convertido en el ser mas odiado de la galaxia, y pretendemos además conquistarla.

Somos la aberración antigua que jugaba con los destinos de seres inferiores, ni tenemos moral ni la tuvimos nunca.
Somos tal alimañas sedientas de sangre y sufrimiento que necesitamos sorber la existencia de otros para sentirnos completos.

Hemos pecado tanto que nos hemos convertido en el mismo pecado. Y tan siquiera queremos darnos cuenta.

Solo tenemos un final, por nuestro bien y el del resto del universo...

(Que asco damos por dios...)


2 comentarios:

  1. scarlett8/3/09 0:26

    es duro y real, pero ultimamente todos tus escritos son de maldades,destrucciones,etc etc, sacas el lado negro, la cruda realidad esta ahi, porque no tener esperanza y dar animo???

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  2. Anónimo4/11/13 2:33

    Dios existe, solo k algunos no lo kieren sentir...yo tengo sed d flores y viento limpio, la tierra peinada para hacer el huerto y aunque no soy santa intento sacar lo mejor d mi... hay esperanza en los corazones puros...

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